Descripción
Una cebolla, un huevo, un poco de harina y una sartén. Nada más complicado que eso. Estas tortitas doradas son la típica receta que parece demasiado simple… hasta que la pruebas. La cebolla cortada fina se vuelve dulce al cocinarse, la masa queda ligera y los bordes se tuestan lo justo para que cada bocado tenga sabor y textura. La clave está en no hacerlas demasiado gruesas: pequeñas, finas y bien doradas por ambos lados. Y si las acompañas con una salsa rápida de yogur o mayonesa, limón, sal y pimienta, pasan de receta básica a plato de antojo total. Perfectas para cuando no tienes casi nada en casa, pero quieres preparar algo rico, barato y diferente en 15 minutos.