Descripción
Alto, ligero y muy tierno, este cheesecake japonés combina el sabor suave del queso con una miga fina y aireada. El resultado depende especialmente de tres puntos: montar correctamente las claras, incorporarlas sin perder volumen y controlar el cambio de temperatura durante el horneado. Saca el queso crema y los huevos de la nevera unos 30 minutos antes. Al estar a temperatura ambiente se integrarán mejor y será más fácil conseguir una mezcla lisa. Calienta el queso crema, la mantequilla y la leche a fuego bajo, sin dejar que hiervan. Cuando la crema esté uniforme, retírala y deja que se temple antes de añadir las yemas. Incorpora después la vainilla, la harina y la maicena tamizadas y mezcla solo hasta eliminar los grumos. Las claras deben formar picos suaves, brillantes y flexibles, no quedar duras. Añade el azúcar poco a poco y después incorpora el merengue a la crema en tres veces, con movimientos envolventes. Mezclar con demasiada fuerza elimina el aire que hará subir el pastel. Forra la base y los laterales de un molde de 18 centímetros con papel de horno. Si es desmontable, envuelve bien el exterior con papel de aluminio para impedir que entre agua. Colócalo dentro de una bandeja y añade agua caliente hasta alcanzar aproximadamente la mitad de su altura. Hornea sin ventilador durante 30 minutos a 150 grados. Después baja la temperatura a 130 grados y continúa 25 minutos más. Si utilizas horno con ventilador, reduce ambas temperaturas unos 10 grados y vigila el punto final. No abras la puerta durante la cocción. Al terminar, el pastel debe verse elevado, suavemente dorado y con un ligero movimiento en el centro. Apaga el horno y déjalo dentro durante 20 minutos con la puerta entreabierta. Este enfriado gradual ayuda a evitar que pierda volumen bruscamente. Después, sácalo y espera a que se enfríe completamente antes de desmoldarlo. El tiempo indicado de 1 hora y 45 minutos incluye la preparación, el horneado y el reposo dentro del horno. El enfriado completo requiere tiempo adicional, por lo que conviene prepararlo con antelación. Consérvalo bien tapado en la nevera durante un máximo de 2 días. Sácalo entre 10 y 15 minutos antes de servir para que recupere una textura más suave. Termínalo con una capa ligera de azúcar glas y acompáñalo con té verde, hojicha, café suave o fruta fresca. Molde: 18 centímetros Raciones: 8 Tiempo activo: 25 minutos Horneado: 55 minutos Reposo en el horno: 20 minutos Dificultad: media Alérgenos: huevo, gluten y lácteos Un final delicado para el Especial Japón: ligero como merienda y suficientemente elegante para servir como postre.