Descripción
Una receta rápida, limpia y muy de domingo: mejillones jugosos, vapor corto y una salsa ligera de vino blanco, ajo y limón para mojar pan sin pensarlo demasiado.
La clave está en no pasarlos de cocción: en cuanto se abren, están listos. Antes de cocinar, descarta los rotos, los que huelan mal y los abiertos que no se cierren al tocarlos. Después, también los que sigan cerrados.
Para que la salsa quede fina, deja hervir el vino 1 minuto antes de añadir los mejillones y liga el jugo al final con mantequilla fría, perejil y unas gotas de limón.
Sirve los mejillones al vapor recién hechos, con pan tostado y la cazuela todavía caliente.