Descripción
Una receta de esas que parecen mucho más elaboradas de lo que son: champiñones dorados en sartén, una salsa brillante de soja, miel y limón, y una crema suave de alubias que lo convierte todo en un plato rápido, bonito y muy completo. La clave del lacado está en no tener prisa con los champiñones. Primero hay que dorarlos bien en la sartén caliente, sin moverlos todo el rato, para que cojan color y sabor. La salsa se añade al final: soja, miel, limón y pimienta. Así se reduce rápido, se pega a los champiñones y queda ese acabado brillante que hace que parezcan de restaurante. Para que la salsa no se queme, mantén el fuego medio-alto solo durante el lacado final y remueve durante 1 o 2 minutos. Si ves que espesa demasiado, añade una cucharadita de agua para soltarla y que vuelva a quedar sedosa. No añadas sal al principio: la soja ya aporta bastante intensidad. La crema de alubias es el truco fácil para darle cuerpo al plato. Tritura las alubias con aceite de oliva, limón, ajo, sal y un poco de agua hasta que quede suave. Si la quieres más fina, añade el agua poco a poco; si la quieres más densa, usa menos líquido. Tip extra: seca muy bien los champiñones antes de cocinarlos. Si entran húmedos en la sartén, sueltan agua y se cuecen en vez de dorarse. Guárdala porque es una receta rápida, barata y con pinta premium en solo 15 minutos.