Descripción
Postre frío, fácil y con ese punto de antojo que entra perfecto en verano. Estos bombones llevan un relleno cremoso de yogur griego con frambuesa y una cobertura de chocolate que se endurece al congelar, dejando un bocado fresco, bonito y muy apetecible. La clave está en usar yogur griego espeso para que el interior quede firme y cremoso, y en no triturar del todo las frambuesas: así se ven esas vetas rosas que hacen que cada bombón quede mucho más bonito al partirlo. Solo necesitas mezclar, formar, congelar y bañar en chocolate. No hace falta heladera ni complicarse demasiado. Tip extra: si te cuesta darles forma con cucharas, puedes usar una hielera o cubitera de silicona. Rellena los huecos con la mezcla de yogur y frambuesa, congela hasta que estén firmes, desmolda y después báñalos en chocolate. Quedan más uniformes y muy fáciles de manejar. Guárdalos en el congelador y sácalos unos minutos antes de comerlos para que el interior quede más cremoso.