Descripción
Un desayuno rápido, completo y fácil de preparar cuando apetece algo dulce sin encender el horno. El plátano maduro aporta dulzor y humedad, la avena da cuerpo y la crema de cacahuete termina el conjunto con una textura más untuosa y un sabor tostado muy agradable. Ración: 1 Tiempo activo: 4 minutos Tiempo total: 7 minutos Dificultad: muy fácil Utensilio clave: ramequín o cuenco bajo apto para microondas Alérgenos: huevo, leche y frutos secos, según los ingredientes utilizados La clave está en usar un plátano bien maduro, con la piel moteada. Cuanto más maduro esté, más dulce y tierno quedará el bizcocho sin necesidad de añadir azúcar. Machácalo muy bien antes de incorporar el huevo y la leche para evitar zonas húmedas o grumos grandes. Añade la harina de avena, la levadura, la canela y la sal, y mezcla solo hasta integrar. No batas en exceso: una masa demasiado trabajada puede quedar más compacta. Engrasa ligeramente el recipiente, deja algo de espacio hasta el borde y cocina durante 2 minutos y 15 segundos a 800 vatios. El centro debe verse firme, pero conservar cierta humedad. Si todavía está líquido, añade intervalos de 10 a 15 segundos. Evita cocinarlo de golpe durante más tiempo, porque el microondas puede secarlo rápidamente. Déjalo reposar 1 minuto antes de añadir la crema de cacahuete y los frutos rojos; ese reposo termina de asentar la miga. Puedes sustituir la crema de cacahuete por crema de almendra, avellana sin azúcar o un poco de yogur espeso. La harina de avena puede hacerse triturando copos, aunque con copos enteros el resultado será más parecido a una avena horneada que a un bizcocho. Sin microondas: cocínalo en freidora de aire a 160 °C durante 10-12 minutos o en horno a 180 °C durante 14-16 minutos. En ambos casos, utiliza un recipiente apto para altas temperaturas y comprueba el centro antes de retirarlo. Sírvelo recién hecho con fruta fresca, café o té para un desayuno sencillo que parece mucho más elaborado de lo que realmente es.