Descripción
Patata tierna, cebolla melosa, bacalao en lascas, huevo cocido, aceitunas negras y perejil fresco. Un plato de horno sencillo, cálido y muy agradecido, con ese punto casero que apetece especialmente por la noche. La clave está en no hervir el bacalao con fuerza: se introduce en agua casi hirviendo, con el fuego apagado, para que quede jugoso y se pueda separar en lascas grandes. Después, el horno solo integra y dora ligeramente; no debe secar el plato. Mejor recién hecho, pero si sobra puedes guardarlo en un recipiente hermético hasta 24 horas en la nevera. Para recalentarlo, cúbrelo y dale calor suave con unas gotas de aceite para mantener la patata y el bacalao jugosos.